27.12.08

Año Nuevo, Vida Nueva


Anoche pensé hacer mi balance de fin de año, pero el vecino tenía la música a todo timbal y en algún momento hasta les dio por poner al adefesio de Enrique Iglesias cantando “Es una experiencia religiosaaaa” con esa voz de estreñido que se gasta (Gracias por el chiste, Don D) y a la cual se sumaron las voces del dúo vernáculo que ya se había bajado una botella de sello negro versión 100 años (qué despropósito!!!). Hasta ahí me llegaron las intenciones de seguir escribiendo.

Muy a las 5 de la mañana cuando por fin noté que no había música ni voces, me levanté para conectarme a Internet por si acaso el bichito que revolotea últimamente en mis sueños estaba online. Como no lo pesqué entonces me fui a caminar un rato. Es la mejor hora para hacerlo. Aún no ha salido el sol y como todo el mundo anda de feria pues escasamente se encuentra uno a los borrachitos con el piloto automático rumbo a sus casas. Regresé poco después de las 6 de la mañana y encontré en la puerta al repartidor de periódicos. Le di un saludo navideño y me respondió con una amplia sonrisa. Subí las escaleras, me preparé un té verde y me senté en el balcón a hojear los titulares. Entonces me acordé del balance.

Este año fue como una montaña rusa.

En el trabajo comenzó con pie izquierdo, el cambio de administración afectó las posibilidades de celebrar contratos por lo que tuve que recurrir a la creatividad para subsistir. Ha sido durísimo. Sin embargo este año por fin logré tener mi propio apartamento tal como siempre me lo soñé. Me asusta un poco la deuda, pero qué carajos, no existe mayor satisfacción que la de terminar el año con nuevo hogar.

Después de cientos de intentos fallidos, al fin este año pude ver mi nombre impreso en artículos de una revista de mí país, de mí ciudad. No me pagan un peso pero la satisfacción supera cualquier cifra. Además todavía soy de las que piensa que escribir debe ser un acto de vocación más que un trabajo o una actividad productiva en términos económicos. Si, ya sé, es muy lindo para decirlo pero a la hora de pagar las cuentas que bien vendrían unos pesitos de más.

Mi salud estaba pésima en enero. Hipertensa, obesa con ene coomorbilidades, deprimida. Un verdadero desastre. Lo bueno fue que al fin tomé la decisión y me hicieron la cirugía para la obesidad. Los resultados no se han hecho esperar. Ya no estoy hipertensa, cada día que pasa me siento mejor conmigo misma, el ejercicio y los cambios me han alejado de las ansiedades y la depresión se fue pa’l carajo. Emocionalmente aún sigo un poco inestable a pesar de llevar un año entero entre loquera y psicoloca que han hecho todo lo humanamente posible por equilibrar mis estados, pero hace unos 10 días llegué a la conclusión de que no necesito ni de la una ni de la otra, que ya me dieron suficientes herramientas para comenzar a trabajar en mí misma y conmigo misma. Mi ombligo… igualito.

En el amor las cosas estuvieron bastante calmadas hasta hace un par de meses. Estuve como Davivienda: en el lugar equivocado. Pero el fin de año llegó con un viento mediterráneo nuevo que me ha devuelto la magia y la fe.

Los amigos y la familia son muy importantes en estas fechas y para elaborar estos balances. Sin embargo ahora quiero estar metida en mi escafandra feliz sabiendo que en algún momento saldré renovada de ella.
El año que viene tiene especiales exigencias para mí. Por primera vez escribo públicamente mis propósitos y espero contar con un bichito que me de ánimos y me motive para ir cumpliendo cada una de esas metas.

1. Dejar de fumar definitivamente.
2. Hacerme la cirugía estética para quitar toda la piel que me sobra cuando llegue a mi peso ideal.
3. Continuar sin abandonar mis clases de baile.
4. Hacer un viaje en Mayo-Junio a cualquiera de estos destinos: Cancún, Costa Rica o Chile.
5. Organizar Gipro para que en el 2009 se recupere de la recesión de este año que termina.
6. Obtener al menos dos contratos mensuales.
7. Dejar de criticar y comenzar a actuar (eso con respecto al gobierno municipal, departamental y nacional)
8. Editar mi libro de cuentos para publicarlo en el tercer trimestre del 2009.
9. Aprender a hablar positivamente para desprogramarme de la negatividad.
10. Comprar la nevera, el microondas y terminar el mueble de madera de la cocina.

Creo que con 10 propósitos es más que suficiente para empezar el año. Es un buen ejercicio que antes lo hacía solamente para mí, pero creo que al hacerlo en mi blog adquiero cierto compromiso formal.


Y bueno, espero no perder el impulso.

FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS

15.12.08

Soliloquio




Me he vuelto más idiota a pesar de que mi madre siempre habló de la sabiduría que traerían los años. Me he vuelto la idiota que hace burbujas con el jabón de la tina o con las babas cuando me acuesto boca arriba mirando el techo haciendo tiempo para la solitaria cena de las 7 y las noticias de las 10.
Me volví la idiota que nada sabe porque nada aprendió de esos años que se fueron de sus manos esperando el momento de...
El momento de...
Me volví la idiota que visita al médico cada mes esperando que encuentre un tumor en el hipotálamo que explique este estado. La idiota que hace fila en el banco y espera su turno con la mente callada. La idiota de ojos perdidos que mira pasar los autos durante horas.

Una idiota que se lava los dientes tres veces al día y hace pis antes de salir de la casa. Que guarda en una alcancía las monedas y barre hacia fuera de la casa. Que camina 40 minutos al día para mantenerse en forma y come verduras y carne magra. Que mira ansiosa el teléfono los 5 de cada mes esperando que llame el chico de las suscripciones para entablar una conversación amena de 3 minutos.

Me he vuelto más idiota con los años viendo pasar la vida a través de ese ojo chico de la puerta cerrada, envolviéndome en el silencio abrumante de las paredes blancas. Coleccionando recortes, envolturas, etiquetas y frasquitos.

Me he vuelto cómplice de mi idiotez alimentándola de recuerdos.

Y hoy estoy aquí, en silencio, con la mirada perdida intentando escribir algo que me haga llorar.

Texto agregado el 17-10-2008, y leído por 156 visitantes. (14 votos)


Lectores Opinan


2008-12-05 15:41:16 Un texto intenso pero triste, evoca mucha autocrítica directa y abrumadora hacia el propio autor, y creo que eso es lo q le da la intensidad, muy bien logrado, pero si esto es así, uyy te deseo muchas fuerzas para q sobresalgas de esta situación, saludos wbgg

2008-10-21 17:33:07 lo mejor de la vida son las idioteces que hacemos por que de algo hay que aprender y lo mejor es asumirnos idiotas para hacer algo con eso. Así mismo como su escrito. judith13

2008-10-21 05:50:17 El ser consciente de nuestras limitaciones, algo tan ajeno a los jóvenes, no es idiotez, es sabiduría en su esencia más destilada. me agradó leerte. Has vertido un texto muy agudo, muy inteligente. 5* ZEPOL

2008-10-20 17:55:30 Me gusto.Tiene una gran dosis de ironia y melancolia que pretende mostrar el vacio que muchas personas sienten en su vida,por mas que desde afuera se nos vea muy felices,con ese criterio que tienen las sociedades en general,de medir la felicidad en base a patrones externos sistematicos paper

2008-10-20 01:29:35 Es un buen texto, inteligente y muy autocrítico...me gustó leerte... nocheluz

2008-10-20 01:02:06 Estoy con estephario, a mi tb me gustan las construcciones que parten de la acumulacion de detalles. apeman

2008-10-19 22:02:48 En esa rutina "vuelveidiotas", el ingrediente fundamental es hacer siempre lo que conviene, lo que está mandado, no salirse de lo que hace todo el mundo, no transgredir jamás. Al guiso de la vida hay que ponerle algo de valor para seguir los impulsos y así no acabar idiota, como la de tu cuento tan bien narrado y planteado.***** graju

2008-10-19 21:14:34 "Me he vuelto cómplice de mi idiotez alimentándola de recuerdos". Sí, me ha gustado mucho este soliloquio. hija

2008-10-19 19:14:58 Me gusta como, a partir de pequeños detalles, vas construyendo la sinceridad del personaje. Esto de oírse, pensarse a sí mismo, por tradición, muchas veces nos enfrenta a nuestra propia idiotez. estephario

2008-10-19 16:37:04 Muy bueno , me gustó mucho la sinceridad de las palabras que duelen .+ tineola

2008-10-19 16:29:00 ME ha gustado mucho MAncebo

2008-10-19 15:09:32 Pues asi "como le has vuelto", deja de serlo... es solo un paso. Se lo que eres no en lo que has vuelto... espero leer ese segundo capitulo de este soliloquio mcrist mcrist

2008-10-19 11:10:40 Solicitar eliminación La abulia mecanicista de los días sólo vuelve idiotas a aquellos que no son conscientes de su idiotez efímera. De sabios es reconocer a veces la imbecilidad de nuestra existencia. azulada

2008-10-18 19:05:18 Supongamos que este soliloquio es sacado de su vida real y no un texto inventado como podría pensarse en un portal de escritores. Entonces, basada en tal supuesto usted me produce pena (de tristeza y no de vergüenza). Ahora que si la cosa es ficción, me parece que le faltó algo entre el inicio y el final. No estoy segura de qué faltó, pero podría haber profundizado en descripciones de ese estado, más detallismo. No le tenga tanto miedo a extenderse y sumergirse en el personaje. Murcielago

2008-10-18 06:27:46 Pienso que está en tus manos salir de ese estado. Nosotros somos los encargados de conducir nuestras vidas,no tenemos que ponernos rutinarios,pues eso es llevar una vida muerta. Es muy triste tu sololoquio,y con él,me siento felíz de ser una persona que en todo encuentra lo que la estremece. En parte,me sirve,pues nunca he sentido lo que en él mencionas,muy por el contrario,ando buscando eso que te hace encontrar la vida bella******* Besitos Victoria 6236013

2008-10-18 04:49:29 LA VIDA ES UNA CARRERA MUY LARGA Y DIFICULTOSA TODOS PASAMOS MOMENTOS DE CANSANCIO Y DE FATIGA, NO RENIEGUES DE TU INFORTUNIO. EL QUE SUPERE LA PRUEBA VERA MAS HERMOSA SU VIDA macacay

2008-10-18 03:56:30 Como dice mi tio Milo: "si te aburre la oficina...sal de la rutina". Ac0sta

2008-10-18 00:37:53 Nada idiota el soliloquio. La angustia existencial, diría algun filósofo, expresada con la punta del iceberg, diría algun literato. Me gustó. Saludos arqui

2008-10-17 23:56:27 jaja...hace mucho que no veo "La novicia rebelde", oye Maria Von Trapp !! y que mejor...que leerla. Bueníssimas lineas. Mis FiVeS* para bosé. cristtoff

2008-10-17 21:19:41 Buenísimo tu soliloquio. Te advierto que yo también me hablo a mí mismo de vez en cuando y hasta me reprocho cosas. Cuando, en tales casos, alguien de la familia me escucha..¿con quien hablas?, me dice...No saben que mi mejor amigo y mi peor enemigo, soy yo mismo. Tu protagonista, y miles más, necesitamos con urgencia, abrir de par en par las ventanas del alma, buscar amigos, salir de si misma y tomar píldoras de optimismo, saludar a todo el mundo con amabilidad y hacer, hacer y hacer. Entonces, no necesitará nadie contar coches para llenar sus minutos. Mis ***** para tí y gracias por haberme invitado a tu página. Como soy algo despistado, invítame, te lo ruego, siempre que añadas algo nuevo. Un beso. emiliosalamanca

2008-10-17 20:20:51 Gracias por invitarme a leer. Bien, la idiotez es el mejor antídoto de las lágrimas, no creo que este idiota consiga llorar. Me gustó. justine

2008-10-17 20:07:22 Me gusto mucho tu texto: tocaste un tema que es un topio clasico y le diste frescura, humor.... Mis 5 estrellas para usted... ¡Un abrazo! mauro22

2008-10-17 20:03:10 Podría ser mi retrato.. si no estuviera yo tan idiota... muuuy bueno, Felicidades. anlin

2008-10-17 19:55:22 Si al protagonista del cuento le sirve de consuelo, no es la única y... ya se sabe: Mal de muchos... Saludos. poirot

2008-10-17 19:30:14 A veces yo también me vuelvo idiota. AnitaSol

2008-10-17 19:20:13 Amh...amh...tal vez la descripción sensei_koala

2008-10-17 18:39:07 Creo mejor que esperes escribir algo que te haga cambiar el chip. Me ha gustado leerte. Un saludo de SOL-O-LUNA

2008-10-17 18:37:44 Muy bien hecho, ahoga esta idiotez, lográs describir la sensación de soledad y hartazgo perfectamente. La_aguja

2008-10-17 18:35:23 Entiendo el énfasis que otorga la reiteración de idiota, pero te bajo una a las cinco que debieran premiar la exactitud del sentimiento expresado. ergo (4*) ergozsoft

2008-10-17 18:31:29 Muy bueno tu texto. colomba_blue

2008-10-17 18:29:05 Me ha gustado tu idiotez. Aristidemo

Ahora ya sé a qué saben sus besos


Sus besos saben a nada, a lo que no existe, a transparencia intocable porque no hay cuerpos. Quisiera tener el recuerdo de un beso francés antes de modificarme…
pero sólo hay absurdos, palabras, unas cuantas horas.

Y sin obligación
enciendo un cigarrillo…

Aunque haya sido una transparencia sin cuerpo, ahora se rompe dejando en mi boca un sabor amargo y solo, amargo y frío, amargo y quieto.

“¿Qué recordará ahora que me he ido?

Dirá a sus amigos, a su nuevo amor: Conocí una vez una loca linda y obsesiva que había recorrido el cono sur buscándose a sí misma, que hablaba de poetas como si fueran sus amigos y escribía poemas malos cuando estaba feliz, que amaba a Van Gogh y a Bach. Que se hizo amar de un gato y me esperó perfumada un sábado para ir a cine sin olerme a tibio.

Pasaré sin pena ni gloria ¿o seguirá diciendo mi nombre aún cuándo yo ya no esté para escucharlo? ¿Quedará su sexo huérfano? ¿Su estómago vacío?
O sólo dirá alguna vez: creo que se me olvida algo pero no debe ser importante si no lo recuerdo.

¿Seguirá respirando
como si yo no hubiera sido aire?” (Parafraseando "Quo Vadis" de Maura Iorio)

Hablo - en un murmullo - de sus besos. Digo, por ejemplo, que sus besos tienen un color especial y sus besos de lunes son iguales a los del jueves y del viernes. Es cierto, él puede besar piedras y transformarlas en pájaros para hacerlas volar. ¿Es verdad que el sabor de sus besos dura para toda la vida? Yo digo que no. Que solamente logró oscurecer las estrellas con uno solo de todos sus besos: El que nunca me dio.

Pero si llegó hasta aquí, sin conocer mi boca, podría llegar más lejos aún, sin siquiera extrañarla.

Saben a Té… a Te quiero como amiga.
Saben a sal… a sal de mi vida que no eres para mí.

Y aunque nunca me besó, ahora sé bien a qué saben sus besos.

8.12.08

¿Qué carajos tiene ésa que no tenga yo?

(Sin foto... ¡tampoco la pavada!)

Lo malo de encontrarse con el ex es encontrárselo acompañado y no se sabe qué es peor si encontrárselo bien acompañado o mal acompañado.

El sábado me pasó. Iba para un almuerzo en Dapa y fui a La 14 a comprar un vino tinto para llevar. Estaba en la caja registradora pasando la tarjeta cuando ¡Plop! Me doy vuelta y detrás de mí estaba él innombrable. Me saludó con su maldita sonrisa de sábado en la mañana. Yo le clavé la Colt 45. recortada que he practicado durante años frente al espejo, alcé la ceja derecha (o la izquierda, no se bien) y levanté la barbilla con cierto gesto de desidia, como para que luego no diga que no lo saludé. En eso llegó dando brinquitos el apéndice inflamado del que les hablo. Se le monió del cuello (no encuentro otro verbo que sirva para describir exactamente el acto de apercollar a un hombre de tal manera que quede absolutamente claro que está con ella, que pasó la noche con ella y que no está dispuesta a permitirle que deje de seguir pasando las siguientes noches con ella) y me sonrió como si no supiera quién soy. Me conoce, la muy desgraciada. Hasta nos presentó en la fiesta de amor y amistad en casa de Margarita. Pero la muy mugrosa me miró como si no tuviera la más remota idea de quien soy. Yo le devolví la sonrisa socarrona que uso para dejarle claro a alguien que no me engaña. Acto seguido recorrí su figura con la mirada hasta detenerme en los tacones de colorinches que tenía puestos. Me reí sin disimulo y devolví la mirada hasta sus ojos percatándome de las pestañas postizas pegadas con maybelline del barato hecho grumos en la base.

- ¿Te acuerdas de Carmen? – le preguntó el imberbe éste a la portadora de los shorts blancos y la ombliguera roja.

Si la dejaba con el “no” y la mano estirada hubiera dejado por el piso los años de aleccionamiento que me dio mi madre sobre la premisa de “lo cortés no quita lo valiente” así que le pasé la mano mientras me preguntaba por qué carajos no me arreglé antes de ir a comprar el vino sino que me puse un par de chanclas una camiseta re vieja y una sudadera azul oscura que tiene dos manchitas de pintura blanca encimita de la rodilla derecha. Ni hablar del pelo… lo llevaba cogido con un cocodrilo que se me escurre de lo usado que tiene el resorte.

La señorita de la registradora me hizo señas para que firmara el voucher y la mano me temblaba como percusionista de orquesta de verbena.

¡Qué momento más desagradable!

A pesar de eso, le di las gracias a la cajera, me despedí de la parejita acaramelada con otro gesto de desidia y me fui hacia la puerta de salida que da a la Avenida Sexta, que obviamente es la puerta equivocada para devolverme hacia mi casa. La soberbia me impidió regresar y, como Murphy me la tiene velada; dándole la vuelta a la manzana por fuera del almacén, me tuve que volver a encontrar con ellos subiéndose al carro. Paré en seco y me quedé frente al guarda de seguridad como si le estuviera preguntando algo pero mirándolos por el rabillo del ojo. El guarda a estas alturas debe estar convencido de que estoy loca y que a parte de loca soy una coqueta. Sin embargo tuve el tiempo suficiente de analizar la escena: el innombrable no le abrió la puerta del carro, se subió por su lado y pare de contar. Eso jamás me lo hizo a mí. Mi ego sintió un fresquito hasta que ella le zampó un beso de ésos que insinúan algo así como “Si no me llevás rápido a la casa te como aquí mismo”.

¿Qué carajos tiene ésa que no tenga yo?

Es una guarra, mal arreglada, con una melena de 7 colores distintos, empastada de maquillaje a las 10 de la mañana de un sábado, usando tacones 9 y medio con shorts… ¡Carajo! ¿No le enseñaron en le escuela que la clase no se improvisa?

Me regresé a la casa pensando qué era exactamente lo que más me indignaba y no supe si fue por lo mal acompañado que andaba o porque yo, que soy medio tonta, no le acepté a un amigo que me propuso hacerse pasar por novio mío cuando lo necesitara…

¿Por qué carajos no estabas ahí cuando te necesité?

3.12.08

CARTA ABIERTA A FERNANDO LONDOÑO


Santiago de Cali, diciembre 3 de 2008

Señor Londoño:

Hace algún tiempo escuché la expresión: "La culpa no es del chancho sino del que le da el afrecho" que bien se puede aplicar a la columna de opinión que escribió para el diario “El País” titulada “DMG” publicada el día de hoy.

No estoy de acuerdo con lo que plantea aunque respeto su derecho a decirlo. Pienso que la mayor razón para que el tema de las pirámides tomara las proporciones que alcanzó es que seguimos dentro de la cultura mafiosa comenzando por la cabeza. Nuestros dirigentes son de cultura mafiosa, prueba de ello son los procesos de parapolítica y farcpolítica que existen actualmente. Nuestra fuerza pública es de cultura mafiosa, prueba de ello los falsos positivos que hasta ahora se han podido denunciar. Nuestra sociedad es de cultura mafiosa y sigue viviendo en función de un golpe de gracia que los enriquezca porque durante más de 30 años el colombiano se acostumbró a ésa mentalidad mafiosa del dinero fácil, rápido y efectivo. De lo contrario nadie con dos dedos de frente le entrega todo su capital y hasta se endeuda al riesgo que se sabía tenían las pirámides. Y digo que se sabía porque durante los últimos 6 meses todos los medios masivos lo advertían al menos una vez por semana.

Indudablemente existen dos factores que ayudaron a que los que usted llama “incautos” perdieran todo. El primero son las condiciones en las que muchos de ellos vivían. No todos, claro está porque conozco personas que aunque quisieran invertir todo su capital en las pirámides no podrían porque lo único que tienen en la vida en este momento son deudas y no tienen ni siquiera un empleo con salario mínimo que les permita endeudarse más porque ni el sector financiero ni mucho menos los agiotistas del “gota a gota” les prestan un peso porque no tienen nada de nada. No son dueños ni de la ropa que usan ya que toda es regalada. Sin embargo a estas pirámides se acercaron personas que invirtieron desde 500 mil pesos hasta 200 y 300 millones de pesos. Es decir, que son personas que de una u otra forma contaban con un capital y no vivían precisamente en la inopia como los medios sensacionalistas y columnistas como usted quieren hacerlo ver. El hecho de que se hayan quedado sin nada luego del derrumbe no los exonera de responsabilidad. Se metieron en algo que sabían perfectamente que tarde o temprano iba a colapsar y no les importaba que otros perdieran su dinero siempre y cuando a ellos les tocara su parte. Nadie parece haberse detenido a pensar que ese vecino que lo invitó a meterse en la pirámide diciéndole que la cosa era segurísima y que alcanzó a recibir sus dividendos es el que en realidad se benefició gracias a que usted perdió. Ningún medio se ha preocupado por entrevistar a los primeros que ganaron dinero en las pirámides para preguntarles qué sienten ahora que sus vecinos, familiares y amigos a los que convencieron de invertir se hayan quedado en la calle mientras ellos disfrutan de las mieles de haber entrado a tiempo en el juego. Ese entonces vendría siendo el segundo factor: El boca a boca. Cada uno de los “incautos” que invirtieron en las pirámides llegó a ellas porque alguien que conoce lo llevó. Es un sistema que funciona a partir de referidos. Entre más gente se lleva para que invierta, más probabilidad existe de ganar en el juego. No creo que existan tantos “incautos”, pienso que ahora se quieren poner de víctimas porque no les queda otra salida. Y no quiero ser cruel o injusta con las personas que esta navidad tendrán que vivir de la caridad. Pero nadie les puso un revólver en la cabeza. Los llevó en su mayoría la cultura del dinero fácil. La ambición de enriquecerse sin sudar la camiseta, sin tener que trabajar y sin ética para preguntarse quién sufriría las consecuencias. Incautos tal vez los que pensaban que no serían ellos los que iban a perder sino otros.

Romper con este esquema requiere reeducación y dejar de culpar a quien no corresponde ya que el primer descabezado vendría siendo nuestro actual mandatario y su partido de la U. No en vano ahora nos estamos dando cuenta de que la financiación para la recolección de firmas también se untó de DMG y ni hablar de la dudosa procedencia 1.900 millones de los dineros de "Colombia Primero", empresa fachada cuyas oficinas aparecen registrando la dirección de una casa abandonada y que ahora resulta que son grupos de contratistas que apoyaron la campaña. Al mejor estilo del testaferrato de la financiación de campañas en USA y otros países. Entonces, señor Londoño, no venga ahora a rasgarse las vestiduras por el fracaso del referendo al perder los dos votos de los representantes del sur por culpa del derrumbe de las pirámides. Yo diría que fue el golpe de gracia que esperaba la democracia colombiana para renacer de las cenizas en las que lleva sumida por más de 6 años.

Saludos cordiales.